Esto de soñar con él de vez en cuando me gusta. Me da una razón para soñar, para descansar, para liberarme. Es como un exceso de luz, porque donde dos soles se unen, el resplandor ciega. Pero esta luz me iluminó lo suficiente para sincerarme y abrirme. Un fin de semana fuera de lo común, en muchos sentidos. Me sentí aceptado por tantas personas, y he logrado superar este miedo. Y ahora podré ir a soñar contigo, tranquilamente, con esta ansia de soñar, liberarme y descansar.